La remodelación de la Vía Emilio Ortuño se licitará cuando acaben los trabajos en Esperanto

Miembros de la Asociación de Vecinos de Ciudad Jardín-Saladar junto a los concejales de Participación Ciudadana, Ana Pellicer, y Obras, Limpieza Viaria y Espacio Público, José Ramón González de Zárate, y los vicepresidentes del Consejo Vecinal Teresa Garrido y Manuel Sánchez Notario, han recorrido esta mañana el barrio para comprobar la ejecución de las propuestas vecinales realizadas meses atrás y, sobre el terreno, proponer otras nuevas de cara a los próximos.

González de Zárate ha realizado un repaso a las peticiones vecinales y ha señalado que “prácticamente” se han ejecutado en su totalidad. “Las únicas deficiencias –ha dicho- que no han podido ser tratadas no dependen de este Ayuntamiento”. De Zárate se ha referido a la antigua casa de peones camineros de Emilio Ortuño que se encuentra en estado de abandono pese a que “hicimos una petición al ministerio” para poder instalar allí alguna infraestructura cultural, educativa, social o una extensión administrativa. El edil se ha lamentado por la negativa a ello de Fomento.

Puntos negros en el barrio

La asociación de vecinos ha criticado el estado del edificio y González de Zárate lo ha calificado de “problema de seguridad”. Hay okupas y esa no es competencia municipal, sino del titular el inmueble que es “quien debe de denunciar para que el juez pueda desocupar”. El edil también ha destacado problemas con las plantas, como la aparición del picudo “que al final hemos tenido que tratar de resolver” desde el Ayuntamiento.

Otro de los puntos negros del barrio es el Camino del Llandero. “La prolongación –precisa González de Zárate- de la variante desde la potabilizadora que acaba en el Invat.tur”, propiedad también del Ministerio de Fomento. “Les hemos solicitado –insiste- poner farolas, nos han dicho que no; poner reductores de velocidad, nos dicen que no. Y encima ha habido accidentes”. El ministerio alega que “el vial no debería utilizarse pero quién es el Ayuntamiento para prohibir su utilización”. La predisposición de Benidorm es instalar medidas de seguridad “para que ninguno de nuestros vecinos sufra un accidente de tráfico”. Una situación que “no se entiende” desde el gobierno municipal porque si la competencia “es de un ministerio o una conselleria, se tendrían que preocupar“.

Respecto a las actuaciones realizadas en el barrio, se ha valorado muy positivamente el asfaltado. Próximamente se actuará en las calles Invierno, Verano y Fluixà. Respecto a la obra de la calle del Mar, González de Zárate ha precisado que tras ella “a propuesta de la empresa concesionaria habrá mejoras en la calle Finestrat”.

González de Zárate ha aprovechado la reunión para anunciar que “antes del verano” entrará en licitación “la avenida principal del barrio, Emilio Ortuño”. Los trabajos no se han podrán iniciar antes porque previamente se deben de acabar los trabajos en la calle Esperanto, vinculadas a las de la avenida del Mediterráneo. “Si no dejaríamos un cuello de botella en donde se podría entrar pero no salir por ningún lado. Por eso, cuando acabemos con ella, entrará a licitación Emilio Ortuño”, ha aclarado el concejal.

Por su parte, Ana Pellicer se ha congratulado por “el alto porcentaje” de peticiones cumplidas y ha agradecido el incremento del número de vecinos que cada semana se acercan a dialogar con sus representantes públicos en sus barrios. No obstante, Pellicer ha hecho un llamamiento para que este número aumente y “no sean solamente miembros de asociaciones”.

La concejal de Participación ha anunciado que el jueves próximo se ha previsto realizar un recorrido por el barrio de Els Tolls y ha animado a sus vecinos “a acompañarnos, a ver las actuaciones que se han hecho efectivas y, como no, plantear cuantas peticiones quieran hacer llegar para hacer un poco mejor nuestra ciudad, más agradable, más amable. Para que todos disfrutemos mejor de ella”.

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