Acto institucional en reconocimiento al departamento de Bienestar Social de l’Alfàs

El alcalde de l’Alfàs del Pi, Vicente Arques, junto a la concejala de Bienestar Social, Marisa Cortés, ha felicitado a las veintiuna personas que trabajan en el departamento de Bienestar Social del Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi, por su profesionalidad, dedicación y esfuerzo, cuando se cumple un año del inicio de la pandemia, y coincidiendo con la celebración del #DíaMundialdelTrabajoSocial. Un reconocimiento extensivo a todo el equipo sin excepción, desde conserjes, pasando por administrativos, trabajadores sociales, psicólogas, asesora jurídica, educadores sociales e integradores sociales, hasta la propia concejala titular.

Se cumple un año desde que la OMS declarase al COVID-19 como pandemia mundial, y desde el minuto cero a través del departamento de Bienestar Social, el Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi ha orquestado una red social asistencial ejemplar y sólida, a través de la cual se coordinan las áreas de menores, mayores, atención a la dependencia, área de discapacidad, área de la mujer, área específica de prestaciones, área de psicología y asesoramiento jurídico. Una red asistencial que ha dado y da respuesta a las diferentes necesidades sociales derivadas de la crisis sanitaria. A todas y cada una de las personas implicadas ha agradecido Arques “su trabajo y dedicación cotidiana, porque contribuyen a hacer de este mundo un lugar mejor”.

Por todo ello el alcalde ha querido reconocer públicamente el esfuerzo desempeñado desde este departamento, en el transcurso de un año especialmente complicado donde se ha trabajado a destajo, sin horario y en función de las necesidades

Acto celebrado coincidiendo con el Día Mundial del Trabajo Social, que este año echa mano de un lema popularizado por Nelson Mandela: ‘yo soy porque nosotros somos’, una filosofía basada en el trabajo en equipo, la cooperación y la lealtad.

Los trabajadores y trabajadoras sociales se encargan de la detección y recepción de casos que puedan ser objeto de intervención en el ámbito de los servicios sociales, así como de los problemas y necesidades principales que presente el usuario. Ofrecer información, orientación y asesoramiento acerca de los derechos sociales de las personas, de las prestaciones y recursos existentes facilitando el acceso de los ciudadanos a los mismos, de los procedimientos a seguir, así como de las alternativas existentes ante una situación de necesidad determinada. Derivación de los usuarios, en los casos que así corresponda, hacia los recursos que sean más adecuados para satisfacer sus necesidades y demandas. Estudio, valoración y diagnóstico de las necesidades sociales de los usuarios a través de un análisis individualizado de cada caso con el uso de técnicas e instrumentos de Trabajo Social. Diseño de la intervención, gestión de las prestaciones y movilización de los recursos disponibles para dar solución a las necesidades presentadas por el usuario. Evaluación y seguimiento de los casos que lo requieran, sobre todo en situaciones donde haya menores o personas mayores en situación de riesgo o exclusión social. Gestionar prestaciones económicas. Elaboración de informes sociales, historias sociales, entrevistas y realización de visitas domiciliarias en los casos que así proceda. Y coordinación con otros profesionales del ámbito de Servicios Sociales, educativo, de salud, etc… siempre que sea necesario y en beneficio del usuario.

Al Área de Administración le corresponde el desarrollo de las tareas propias de registro, citación, archivo, mantenimiento y explotación de datos, atención telefónica y telemática, gestión y tramitación administrativa, recepción de personas usuarias y cuantas otras tareas administrativas, adecuadas a su función, le sean asignadas por la dirección técnica del Centro.

Las psicólogas realizan funciones de: Atención directa: Ya sea individualmente o en grupo, se interviene con la población objetivo en la evaluación, orientación y resolución de sus necesidades. Individualmente: Valoración de capacidades, orientación individual, aprendizaje de competencias, etc. Grupalmente: Intervención basada en grupos de autoayuda, escuelas de padres, programas de prevención y sensibilización.

La asesora jurídica realiza su trabajo por una doble vía: Por un lado, la que hace referencia al funcionamiento mismo del Centro: procurando la asistencia necesaria para el diseño de sus procesos de intervención y para el desarrollo de los mismos, lo que se manifiesta mediante la colaboración en la elaboración de planes y programas, en el seguimiento de los mismos, en su evaluación y en el asesoramiento jurídico a las unidades responsables.

Por otro lado, la asistencia técnica que la abogada procura se refiere a complementar las propias atenciones que los programas realizan a los individuos, familias y grupos, de especial interés en este sentido es el asesoramiento jurídico que puede prestarse -en cuanto información y asesoramiento, incluso valoración-, en problemáticas familiares relacionadas con separación, divorcio, patria potestad, protección de menores, vivienda, etc., así como en lo relacionado con los derechos de los ciudadanos en el acceso a los Servicios Públicos y la exigencia de los mismos. En definitiva, esta asistencia jurídica es indispensable por una lado para el adecuado funcionamiento del Centro, como estructura integrada, y por otro para la eficacia de sus prestaciones.

Educador Social e Integrador Social: Ambos tienen como funciones propias, entre otras: Detección y prevención de situaciones de riesgo o de exclusión social, básicamente desde la intervención en el medio abierto. Recepción y análisis de las demandas, desde el medio abierto y a través de entidades, instituciones y otros servicios, de personas y familias en situación de riesgo y/o dificultad social. Elaboración, seguimiento y evaluación del plan de trabajo socioeducativo individual. Información, orientación y asesoramiento, de las prestaciones y los recursos sociales del territorio que pueden facilitar la acción socioeducativa. Implementación y evaluación de las acciones de apoyo para reforzar el componente socioeducativo de la intervención en cualquier edad del usuario, y prioritariamente con las personas que tienen especiales dificultades en su proceso de socialización. Elaboración de los informes socioeducativos pertinentes. Tramitación y seguimiento de las prestaciones individuales, como apoyo en los procesos de desarrollo de las capacidades personales y de inserción social en el medio. Tramitación de propuestas de derivación a otros profesionales, servicios municipales o servicios especializados, de acuerdo con el resto de miembros del equipo.

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