Eugenia, una enfermera con Covid persistente: “Siete meses sin memoria ni poder leer”

María Eugenia Diez, enfermera de la UCI del hospital 12 de Octubre de Madrid. Contrajo coronavirus hace siete meses. Más de medio año después, paciente de Covid persistente, aunque negativa sigue sufriendo todos los síntomas de la enfermedad.

Siete meses con los síntomas del coronavirus

“Yo enfermé de coronavirus el pasado 22 de marzo y estuve dando positivo durante 26 días. Después de dar negativo, seguí encontrándome muy mal, aunque estaba oficialmente sana. No puedo explicar cómo me sentía, sólo el que lo ha padecido lo sabe, notas que no puedes más”, explica María Eugenia Diez, enfermera de la UCI del hospital 12 de Octubre de Madrid.

“Las secuelas que he sentido después han variado con los días, cada una es una diferente, por eso los llamamos síntomas ‘montaña rusa’. Ayer estuve sin poder moverme, hoy tengo la voz ronca, cada día es algo distinto y así durante meses”. María Eugenia Diez es una de los miles de pacientes de Covid Persistente que hay en España y coordinadora del colectivo de afectados por esta dolencia de Madrid.

Una enfermedad de largo recorrido

Fatiga, disnea, dolor articular, dolor torácico, cansancio, febrícula, problemas auditivos, mareos, erupciones en la piel, hematomas espontáneos, caída del pelo, pérdida de la memoria, problemas cognitivos, son solo algunas de las secuelas y síntomas más comunes de la Covid de largo recorrido.

María Eugenia gira la vista atrás y recuerda que una semana antes de dar positivo ya tenía dolor de cabeza y sensación de disnea. Con lo que estaban viviendo en las ucis por aquel entonces, lo achacó a la situación de estrés.

María Eugenia Diez, enfermera de la UCI del hospital 12 de octubre de Madrid y paciente de Covid de largo recorrido entrevistada en Telecinco / Telecinco

Fue durante la noche, días más tarde. “Me desperté a las tres de la mañana con dolor de cuerpo que me costaba levantarme, con escalofríos, y cuando vi que tenía unas décimas dije: ‘Esto no va a ser estrés’. Y fíjate que aunque estamos en primera línea me sorprendió. Pensaba: ‘¿Cómo me he contagiado yo? Si sigo todas las precauciones que me dan'”. María Eugenia explica su experiencia en una entrevista concedida al diario La Voz de Galicia.

Un virus que le ha cambiado la vida para siempre

María Eugenia estuvo 26 días seguidos dando positivo. Cuando dio negativo siguió de baja porque los síntomas persistían. “Son los mismos que van y vienen. Me podía levantar una mañana y decir: ‘Qué guay, hoy no tengo dolor de cabeza’, y por la tarde aparecer, intenso no, lo siguiente. O me levantaba sin ver, y por la tarde decir: ‘Parece que puedo ver un poco la tele, que no veo borroso’. O estaba un día sin diarrea y pensaba que ya estaba pasando, y al tercero volvía otra vez. Es muy desesperante porque fluctúan mucho los síntomas”.

Siete meses después, esta enfermera se lamenta de que el virus le ha cambiado la vida y seguramente ya para siempre. “A mí me cuesta que me salgan las palabras, pero no palabras técnicas. Igual quiero decir plátano y me sale tornillo, me confundo o no encuentro la palabra adecuada”.

María Eugenia explica que pierde conversaciones, no tiene memoria a corto plazo, le cuesta mucho aprender algo nuevo, y a veces la concentración le cuesta. “Tengo que invertir mucha energía para algo que era casi automático, para comprender un libro… Estas cosas son las que me asustan un poco, el hecho de que un día esté más afónica o menos, me deja… pero lo de la memoria y la concentración. A cosas que antes no les dabas importancia, ahora tengo que concentrarme mucho, y esto pasa factura. El día que trabajo y tengo que conducir, al día siguiente estoy como si me hubiera atropellado un camión”.

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