PSOE elige el 13 de junio a la persona que disputará a Moreno el Gobierno de Andalucía


El PSOE de Andalucía ha entrado este jueves en una dimensión desconocida hasta ahora. El próximo 13 de junio –con una segunda vuelta el día 20, si fuera necesario, según consta en el documento enviado por Andalucía a Madrid para su aprobación– unos 44.000 militantes socialistas –a falta del recuento definitivo del censo– están convocados a decidir la persona que buscará recuperar el Gobierno en el que estuvieron instalados durante 36 años, hasta que el 2 diciembre de 2018 –debido a un cúmulo de hechos, unos coyunturales y otros estructurales–, los socialistas liderados por Susana Díaz quedaron como primera fuerza, pero perdieron por primera vez el control.

El Gobierno pasó entonces a manos de Juanma Moreno, quien desde entonces trabaja junto con su partido, el PP, y con sus socios, Ciudadanos y Vox, para apuntalar el cambio en Andalucía. Su éxito o fracaso en esta empresa dependerá, además de sus propios aciertos y errores, de las decisiones que tome el PSOE de Andalucía, el partido hegemónico.

La batalla de Andalucía no solo afecta al Gobierno de la Comunidad, sino que después de que el PP recuperase el vigor en Madrid y lograse recuperar casi todo el voto que se les había ido a Ciudadanos, si Moreno consigue lo mismo que Isabel Díaz Ayuso en Andalucía, la Comunidad más poblada, ello podría acabar por decantar unas elecciones generales que no tocan hasta 2023, a favor del PP de Pablo Casado. Dicho de otro modo: Sánchez necesita como el comer para competir en este nuevo escenario de hundimiento de Ciudadanos un PSOE de Andalucía fuerte y unido.


Susana Díaz, la expresidenta de la Junta y secretaria general del PSOE de Andalucía, y Juan Espadas, alcalde de Sevilla, son, a priori, a falta de que se inicie el proceso, los dos candidatos que se disputarán la victoria. Ambos reivindicaron este jueves las primarias como la plataforma adecuada para resolver el dilema al que se enfrenta el socialismo andaluz. “Una decisión colectiva es mejor que una decisión personal”, dijo Díaz. “Las primarias son el revulsivo”, manifestó Espadas.

Además de Díaz y Espadas, una plataforma autodenominada “sanchista”, que coordina el exdiputado en el Congreso Luis Ángel Hierro, un defensor de las primarias desde primera hora, también planea presentar una candidatura.

Una vez que se sepa quiénes superan el umbral del 2% –entre 800 y 900 avales– que permite concurrir a la votación, vendrá la campaña entre candidatos ya proclamados, que se cierra el 12 de junio.


La referencia de 2017
La única referencia que hay hasta ahora sobre cómo respira la militancia socialista en Andalucía proviene del año 2017, de las primarias a la secretaría general del PSOE, que ganó Sánchez. En Andalucía –única Comunidad en que Sánchez perdió– votaron, según los datos que aportó el partido, 39.759 personas.

Los resultados fueron los siguientes: 25.112 sufragios fueron para Díaz; 12.588 para Sánchez y 2.059 para Patxi López, el tercero en discordia. Este es el último y único dato disponible a día de hoy que permite hacer un análisis de la sensibilidad de la militancia del PSOE en Andalucía. Hay también datos dispersos en algunos sondeos, pero insuficientes para hacerse una idea de lo que piensan hoy las bases del PSOE.

Espadas cuenta, además de con el relevante apoyo de Ferraz y del propio Sánchez, que quieren un cambio en la dirección del partido en Andalucía, con potentes anclajes orgánicos en la Comunidad, como se ha podido visualizar en el debate planteado, en origen, desde la Ejecutiva de Jaén para adelantar estas primarias. Díaz también cuenta con relevantes aliados.


Sin embargo, en unas primarias, como ya demostró Sánchez, el peso de los aparatos es completamente relativo. Lo que vale es el voto de cada militante.

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