Residentes de Anneke suben al Faro de l’Albir, su primera salida desde que se iniciara la pandemia de coronavirus

Cinco residentes del centro para mayores Anneke de l’Alfàs del Pi han realizado hoy una subida al faro de l’Albir en bicicletas adaptadas diseñadas para el transporte de personas dependientes. “Esta ha sido su primera salida desde que se iniciara la pandemia de coronavirus, hace ahora un año”, ha destacado la concejala de Sanidad y Bienestar Social, Marisa Cortés.

En este centro, de gestión privada, no se ha registrado ningún contagio por coronavirus en todo este tiempo, ni entre los residentes ni entre el personal sanitario. Por ello fue elegido por Salud Pública para iniciar la campaña de vacunación en la Marina Baixa, a finales del pasado mes de diciembre.

Los residentes de Anneke han podido llevar una vida normal, teniendo como única restricción el no poder salir del centro para excursiones o visitas. En esta residencia conviven mayores de diferentes nacionalidades, entre ellos holandeses, españoles, ingleses, belgas, alemanes y escandinavos. Tras haber sido ya todos vacunados, ahora empiezan de nuevo a recibir visitas, muy controladas y en espacios abiertos.

“Hoy retoman las salidas, con esta subida al faro de l’Albir, que finalizará en el Paseo de las Estrellas”, ha explicado la concejala tras saludar a los residentes de Anneke que han podido participar en esta actividad, entre ellos Cándida, una mujer de 102 años de edad.

Lisette de Leeuw, propietaria de Anneke, y Duly Estruch, directora del centro, también han acompañado a estos cinco residentes en esta salida tan especial, la primera en un año por la pandemia de coronavirus. La actividad ha incluido un pequeño picnic en la zona de merenderos del Parc Natural de Serra Gelada, “donde se ha llevado a cabo recientemente un proyecto de rehabilitación para que sean totalmente accesibles a personas con discapacidad o movilidad reducida”, ha recordado el edil de Medio Ambiente, Luis Miguel Morant.

La Serra Gelada es el primer parque marítimo terrestre de la Comunidad Valenciana, con una superficie protegida de más de 5.500 hectáreas. La ruta al Faro de l’Albir, una de las más visitadas de la Red de Espacios Naturales de la Generalitat, es ideal para la práctica del senderismo, un recorrido de 5 kilómetros de distancia totalmente accesible para personas con problemas de movilidad.

El itinerario combina a la perfección naturaleza e historia, con las minas de origen fenicio y de posterior explotación romana de las que se extraía ocre, el aljibe, la Torre Bombarda o el Centro de Interpretación Faro de l’Albir, abierto al público en 2011 por el Ayuntamiento de l’Alfàs, donde se recrea la vida de los antiguos torreros y se visibiliza la rica fauna y flora del parque natural.

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